Claves para motivar a tu equipo

Seis claves para mantener motivado a tu equipo

El activo más importante de toda empresa no es su maquinaria, ni sus productos por innovadores que resulten ser. Es su gente. Esto se debe a que, sin colaboradores, no hay manera de cumplir las metas trazadas a corto, largo y mediano plazo. Necesitas, sin lugar a dudas, personas confiables y trabajadoras que crean en tu idea, para que inviertan su tiempo y fuerzas en ayudarte a desarrollarla.

Sin embargo, si las condiciones laborales que ofreces a tu equipo de trabajo no son ideales, puede que ellos se aburran pronto y empiecen a buscar otras opciones en el mercado, las cuales incluyan un mejor ambiente, oportunidades de crecimiento y mayor remuneración o beneficios extra. Teniendo eso en cuenta, implementar un curso de motivación para empresas, en pro de que tus colaboradores se sientan más a gusto contigo, es una buena alternativa. Sin embargo, no es la única. A continuación, enumeraremos algunas otras ideas para mantener motivado a tu equipo de trabajo:
  1. Bríndales tu confianza. Si bien la confianza es un proceso y hay que ganársela, es importante que tus colaboradores sepan que pueden proceder con libertad en sus tareas diarias, sin el riesgo de recibir tus correcciones o sugerencias cada vez que respiran. Confiar en ellos no es llamarlos a una reunión para contarles tus problemas personales, sino que puedas entender que van a hacer bien su labor, sin tener tu presión encima. Si los contrataste, es porque reconocías en ellos unas capacidades en las cuales debes apoyarte. Delegar es propio de un buen líder.
  2. Establece objetivos lógicos y alcanzables. Es bueno tener ambición, pero hay que canalizarla, mediante objetivos pequeños y alcanzables. Si apuntas muy alto en muy poco tiempo, es posible que no logres lo que soñaste y termines buscando culpables y creando un mal ambiente, el cual será difícil restaurar aun contando con el mejor curso de motivación para empresas. Por otro lado, cuando tu equipo de trabajo cumpla la meta trazada, incentívalos, así sea de modo sencillo. Trabajaron duro y se lo merecen.
  3. Dales un propósito. Cuando repiten la misma tarea mecánica una y otra vez, hasta la saciedad, es posible que los miembros de tu equipo de trabajo empiecen a preguntarse el por qué su vida productiva se redujo simplemente a eso. Si tú ayudas a que ellos entiendan que su función es una parte fundamental dentro de un propósito más grande, haciéndolos parte de la visión general, sentirán pertenencia hacia tu empresa, experimentando que encajan dentro de un todo.
  4. No seas un ogro. Tener una buena actitud y disfrutar de estar en la oficina no tiene que ser un impedimento para que la productividad aumente. La alegría se contagia; si quieres tener un equipo de trabajo motivado, no los hagas sentir que no pueden hablar, expresarse o ser ellos mismos. Por el contrario, fomenta la creatividad y la individualidad. Genera espacios en que puedan escuchar música, bromear y hablar, como unas buenas pausas activas. Son tan vitales para el bienestar del ambiente, como implementar un buen curso de motivación para empresas de vez en cuando.

  5. Ve con la verdad. Tu equipo de trabajo día a día se pone tu camiseta para salir y dar lo mejor de sí. Merecen saber lo que sucede en el lugar donde dejan todo su esfuerzo. Si bien esto no implica pedirles permiso para tomar decisiones dirigenciales multimillonarias, si es bueno que tomes el tiempo para contarles los nuevos rumbos que la empresa va tomando con el tiempo; así, se sentirán integrados y de paso comprometidos con estas nuevas direcciones. Puede que algunos hasta visiten tu oficina con visiones y propuestas personales muy interesantes, si optas por este camino. Hay mucho por ganar.
  6. Piensa en el individuo. Las personas son quienes conforman los equipos. Tienen nombres, intereses, sueños, necesidades, vidas. Ellos son quienes se esfuerzan y guían a sus semejantes a dar una milla extra. Piensa en ello cuando diseñes tu política de incentivos, pues no todo pueden ser almuerzos, aderezados con la frase: “buen trabajo”. Piensa en cómo ayudar a esa madre cabeza de hogar, a esos padres primerizos, o a ese muchacho que estudia en la noche, una vez sale de tu oficina. Así tendrás una estrategia alineada de bienestar, tan útil como la implementación de un curso de motivación para empresas.
Como ves, motivar a tu equipo de trabajo va más allá de decirles “buen trabajo”. De eso depende que tus colaboradores experimenten un ambiente agradable de trabajo y sentido de pertenencia hacia tu empresa, para que trabajen con esmero y no se quieran ir de tu lado. Hay muchas otras prácticas que puedes realizar, las cuales puedes conocer y aplicar a través de un completo curso de motivación para empresas, como los nuestros. Por eso, cordialmente te invitamos a conocerlos, así como a toda nuestra gama de Programas Empresariales en Bogotá, diseñados especialmente para tu empresa y para ti. ¡No te arrepentirás!

Comparte en tus redes
0
0
0
Comparte en tus redes
Contáctanos

Contáctanos

X
Contáctenos para evaluar y diseñar la mejor experiencia que su empresa y colaboradores necesitan.